Dice Keith Richards cuando canta "Before they make me run" (Grabado in marzo, 1978. Estrenado en Estados Unidos y en el Reino Unido en el disco Some Girls el 9 de Junio de 1978).(1)
¿Hasta que punto es cierto dicha afirmación? Martin Bubber, filósofo del siglo XX, explica su teoría en ¿Qué es el hombre? (2), especialmente cuando se refiere a las perspectivas.
Existen dos teorías del ámbito del hombre y la antropologia:
-el individualismo: el hombre se define en su relación consigo como un sujeto aislado porque no cuenta con la mediación del otro y por lo tanto es un individuo que mira al individuo para saber quien es.
-el colectivismo: el hombre es un ser social, es decir se define por la suma de sus relaciones con el todo haciéndolo un ser de pura exterioridad y un ser social exterior a si mismo.
De este modo, el individualismo se basa en lo que Buber llama la “doble falta de hogar”, es decir una falta de integración y reflexión desde el punto de vista cósmico y social. De este modo, la soledad es la primaria condición de reflexión del hombre, que se pregunta ¿Quién soy?
-punto de vista cosmico (la naturaleza del hombre): “¿soy uno con el resto?” El hombre no pertenece a su propia naturaleza y cuando se encuentra en soledad, comienzan sus cuestionamientos, por ejemplo: “¿existe la libertad?”. La libertad misma hace que el hombre se cuestione ya que noses encuentra en soledad frente a su propia naturaleza.
-Punto de vista social: “¿soy parte de la sociedad?”, “¿soy uno con la sociedad?” Es importante entender que el hombre no esta determinado por la sociedad.
En relación con el último punto, podemos encadenar el ideal del colectivismo: el ser todos iguales, masificarse y por consiguiente cancelar la pregunta (¿Quién soy?) porque el hombre se define por los demás y por la exterioridad clausurando las diferencias.
Lo interesante es que el hombre no debe abstraerse de la totalidad y entrar en soledad para saber quien es porque su naturaleza se define en la sociedad. Si bien la soledad es el punto de partida del ¿Quién soy?, podemos objetar ¿Qué somos sin relaciones?. Por lo tanto, argumentamos que la identidad del hombre esta mediada por el otro (lo incluye) pero no deja de ser él mismo, a diferencia del colectivismo que da una respuesta que no puede ser mediada por el otro porque todos son iguales. Entonces, si puedo definir que soy algo más que una totalidad (no una masa uniforme) entonces, me encuentro a mi mismo en el encuentro con el otro.
Aquí abordamos otro tema esencial: el otro. ¿Un encuentro con qué tipo de otro? En un encuentro riguroso. Es decir, someterse a una estructura de respeto y confianza viviendo la relación a fondo que transforma al hombre ya que comienza a tener conocimiento de si mismo: “soy yo y no otro”.
Más aun, entre las dos posturas (individualismo y colectivismo) existen abstracciones que negativamente toman un aspecto y dejan otro de lado: un olvido esencial. Por un lado, el individualismo toma al Yo y deja de lado al Tu y de esta manera pierde el "entre", es decir la relación.
Existen dos teorías del ámbito del hombre y la antropologia:
-el individualismo: el hombre se define en su relación consigo como un sujeto aislado porque no cuenta con la mediación del otro y por lo tanto es un individuo que mira al individuo para saber quien es.
-el colectivismo: el hombre es un ser social, es decir se define por la suma de sus relaciones con el todo haciéndolo un ser de pura exterioridad y un ser social exterior a si mismo.
De este modo, el individualismo se basa en lo que Buber llama la “doble falta de hogar”, es decir una falta de integración y reflexión desde el punto de vista cósmico y social. De este modo, la soledad es la primaria condición de reflexión del hombre, que se pregunta ¿Quién soy?
-punto de vista cosmico (la naturaleza del hombre): “¿soy uno con el resto?” El hombre no pertenece a su propia naturaleza y cuando se encuentra en soledad, comienzan sus cuestionamientos, por ejemplo: “¿existe la libertad?”. La libertad misma hace que el hombre se cuestione ya que noses encuentra en soledad frente a su propia naturaleza.
-Punto de vista social: “¿soy parte de la sociedad?”, “¿soy uno con la sociedad?” Es importante entender que el hombre no esta determinado por la sociedad.
En relación con el último punto, podemos encadenar el ideal del colectivismo: el ser todos iguales, masificarse y por consiguiente cancelar la pregunta (¿Quién soy?) porque el hombre se define por los demás y por la exterioridad clausurando las diferencias.
Lo interesante es que el hombre no debe abstraerse de la totalidad y entrar en soledad para saber quien es porque su naturaleza se define en la sociedad. Si bien la soledad es el punto de partida del ¿Quién soy?, podemos objetar ¿Qué somos sin relaciones?. Por lo tanto, argumentamos que la identidad del hombre esta mediada por el otro (lo incluye) pero no deja de ser él mismo, a diferencia del colectivismo que da una respuesta que no puede ser mediada por el otro porque todos son iguales. Entonces, si puedo definir que soy algo más que una totalidad (no una masa uniforme) entonces, me encuentro a mi mismo en el encuentro con el otro.
Aquí abordamos otro tema esencial: el otro. ¿Un encuentro con qué tipo de otro? En un encuentro riguroso. Es decir, someterse a una estructura de respeto y confianza viviendo la relación a fondo que transforma al hombre ya que comienza a tener conocimiento de si mismo: “soy yo y no otro”.
Más aun, entre las dos posturas (individualismo y colectivismo) existen abstracciones que negativamente toman un aspecto y dejan otro de lado: un olvido esencial. Por un lado, el individualismo toma al Yo y deja de lado al Tu y de esta manera pierde el "entre", es decir la relación.
Veámoslo esquemáticamente: un conjunto de intersección donde una parte es el Yo, la otra es el Tu y la interseccion propiamente dicha será el "entre" o la relación en su mayor plenitud dada por el diálogo y la comunicación. Para comprender el sentido del mensaje debo habitar el "entre" que demuestra la realidad donde actua la comunicacion todo el tiempo. Por lo tanto, no somos objetos individuales porque presindimos del otro para llevar a cabo el acto comunicante, de lo contrario no encontraríamos el sentido porque el individualista deja de lado (abstrae) al Tu y por lo tanto al "entre".
Contrariamente, el colectivismo abstrae el Yo y el Tu concentrandose unicamente en el "entre" que asimismo es anónimo dado que el Yo y el Tu son quienes generan la existencia del "entre" mediante el diálogo. Podemos decir entonces, que se caracteriza por ser una postura alienante.
En conclusión, entendemos que el Yo y el Tu se denfinen en el "entre" siendo este el espacio de la comunicación de ambos horizontes que deviene en la plenitud de ambos en su máxima expresión y por esta razón el hombre no es un ser individual como tampoco es un ser colectivo ya que ambas posturas siempre generarán abstracciones negativas contradiciendo el sentido de la existencia a partir de la incomunicación.
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(2): Buber, Martin, ¿Qué es el hombre?, Perspectivas, Fondo de Cultura Economica, México, 1949, (páginas 151-161).
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Quizá para comenzar, creo importante el hecho de aclarar la dicotomía del titular y las fotos.
La canción fue escrita por Keith Richards antes de su juicio por las drogas. La primer parte es sobre la muerte de su amigo Gram Parsons. Sólo fue el móvil o fuente de inspiración para el desarrollo del tema.
